El tema central de este Blog es LA FILOSOFÍA DE LA CABAÑA y/o EL REGRESO A LA NATURALEZA o sobre la construcción de un "paradiso perduto" y encontrar un lugar en él. La experiencia de la quietud silenciosa en la contemplación y la conexión entre el corazón y la tierra. La cabaña como objeto y método de pensamiento. Una cabaña para aprender a vivir de nuevo, y como ejemplo de que otras maneras de vivir son posibles sobre la tierra.

domingo, 28 de abril de 2013

Habitar el "soy donde no pienso, pienso donde no soy"




video
molino de damaniu. Otoño 2011
Música: Pequeño Vals Vienés de García Lorca interpretado por Enrique Morente
(Homenaje a Enrique Morente)



"(...) Enciendo la chimenea y me preparo otro café...
Apenas sé que decir. O todo está dicho o todo por decir..."
-Cierzo (2011)



"Soy donde no pienso, pienso donde no soy".
-Lacan




sábado, 27 de abril de 2013

Inscribe tu pensamiento






humana era la música.
natural era el ruido parásito...

JOHN UPDIKE






(Si eres lector de este Blog, puedes escribir tu breve pensamiento, a partir de la imagen, en el apartado Comentarios. Gracias.)




domingo, 21 de abril de 2013

Yo vi... (de vivir)



Popcornandpretty © tumblr 


Yo vi en las hojas temblando 
las frescas lluvias de abril. 

(Antonio Machado) 






Taorureba 
taoruru mama no 
niwa no kusa. 

"Las hierbas del jardín. 
Caen. 
Y descansan al caer." 

(Ryôkan)




Un haiku es un koan. Algo escrito sin sentido aparente. Hasta que convertimos nuestra experiencia en la llave que abre el haiku. Y lo traduce a nuestra confundida mente.
Un haiku es casi más difícil de leer que un koan, porque bajo su levedad sintagmática y su naif enunciado esconde la sabiduría de los seres ordinarios.
El haiku nos iguala a todos en la experiencia del frío del invierno,del canto inesperado del agua en un arroyo de verano, de la tristeza del otoño, y la premonición de la propia muerte en cada pérdida humana. 
El haiku elimina las distorsiones del yo subjetivo, del ego que se corona poeta, y nos habla de las moscas que se posan en el arroz mientras trato de escribir el haiku, de las coles que crecen al fondo del jardín y de la fiebre que tengo en verano por las picaduras de las pulgas en mi cabaña de la montaña. 
En el haiku termina toda promesa de paraíso. 
Nos obliga a descubrirlo exclusivamente en el aquí y en el ahora de esas picaduras de pulgas, de las moscas apareándose sobre mi arroz o del ladrido del perro del vecino que sale a pescar a la luz de la luna. 
La poesía es la vida. Con sus párrafos inesperados, desabridos, o inacabados. 
Y los resultones también. Con todos ellos. 
Para leer un haiku hay que haber leído antes nuestras propias vidas y saber descifrar nuestra particular gramática. 
Sólo entonces comprenderemos que el autor del haiku ha realizado la mayor pirueta: eliminar al "yo" que escribe el haiku para dejar que su lugar lo ocupe la vida. 
La realidad que puedo identificar en mi propia experiencia. 
Cuando un haiku se abre completamente para nosotros, hemos comprendido un koan. 
Y eso es una proeza. 
Porque hemos comprendido algo de la vida que somos. 

PD: Para leer haikus en castellano os recomiendo hacerlo de la mano de Octavio Paz, uno de los mejores traductores de haikus al castellano, para mí, el mejor. Una faceta muy poco conocida del gran escritor, gran erudito y gran amante de la cultura japonesa. 
(Escrito por: gyantse



http://eleazar-writes.blogspot.com.es/ 
http://lacomunidad.elpais.com/mis-labores/2011/3/8/-14-momentos-busca-un-haiku- 



lunes, 15 de abril de 2013

Así en la tierra como en el cielo


Paisaje alrededor del Molino de Damaniu


(...) Aquí la tierra es como olas, igual que un mar con inmóviles olas levantadas, desciende en lentas formas curvas, como mujer desciende, como madre o amante, tiene piedad la tierra, el seno del que brotan las semillas, el hondo seno oscuro donde un día seré reasumido, nostalgia cierta de la sombra húmeda donde seré, por fin, reengendrado para ya no morir. La tierra, el humus, el barro original que anuncia al hombre. (...)

José Angel Valente. Elogio del Calígrafo. Ensayo sobre arte. Ed. Galaxia Gutenberg. Círculo de Lectores.












domingo, 14 de abril de 2013

Zen en el arte del tiro con arco



"Cuando la cuerda se tensa al máximo, el arco se inserta en el Todo" 

Eugen Herrigel




# # Arco flecha Brazo # # # diana arco # arrow # # arco arco tiro con arco # # # arquero mi pasión #


El arco armado y tenso une dos puntos del círculo a su centro. El hemisferio del arquero en posición de tiro es la mitad visible de la esfera completa que la flecha aún inmóvil ya ha engendrado.

(Eugen Herrigel. Poema XXXVI de Treinta y siete fragmentos)





MOMENTO PRESENTE.

"Con seguridad no hay otra cosa que el propósito único del momento presente.
Toda la vida de un hombre es una sucesión de momento tras momento. Si uno comprende completamente el momento presente, no habrá nada más que hacer, y no quedará nada más que perseguir. " 

Eugen Herrigel




Much patience, much heartbreaking patience is needed.
ZEN IN THE ART OF ARCHERY


Una vez considerada como la más alta disciplina del guerrero Samurai, tiro con arco, finalmente perdió su valor como arma de guerra y se convirtió en Kyudo, el "camino del arco". Eugen Herrigel describió su experiencia con la práctica contemplativa altamente refinado de Kyudo en la década de 1930 en su libro Zen en el arte del tiro con arco.

(Zen en el arte del tiro con arco)







viernes, 12 de abril de 2013

DE LA EXPERIENCIA DEL PENSAR






DE LA EXPERIENCIA DEL PENSAR*
(Poema)
Martin Heidegger

Traducción de José María Valverde, en: Cuadernos Hispanoamericanos (Madrid), Vol. XX, Nº 56, (Agosto de 1954) pp. 178-180




Camino y balanza,
vereda y leyenda

se encuentran en una andadura. 

Marcha y sobrelleva
ausencia y pregunta
siguiéndote por un sendero.


Cuando la temprana luz mañanera crece callada sobre los montes...

El oscurecimiento del mundo jamás alcanza a la luz del ser. 
Llegamos muy tarde para los dioses y muy pronto para el ser. 
Cuyo poema comenzado es el hombre. 
Sólo esto: avanzar en una estrella. 
Pensar es limitarse a un pensamiento, que, como una estrella, queda una vez en el cielo del mundo. 


Cuando la veleta ante la ventana de la cabaña canta con la tempestad que se alza...

Si el temple del pensar brota de la exigencia del ser, crece el lenguaje del destino. 
Apenas tenemos una cosa ante los ojos, y en el corazón la escucho vuelta hacia la palabra, se cumple felizmente el pensar. 
Pocos hay expertos en diferenciar objeto aprendido y cosa pensada. Si en el pensar hubiera antagonistas y no simples enemigos, mejor le iría al pensar. 


Cuando entre cielos de lluvia, desgarrados, un repentino rayo de sol se desliza sobre las sombras de los prados...

Nunca llegamos a pensamientos. Llegan ellos a nosotros. 
Tal es la hora propicia al diálogo. 
Se alegra en la meditación común. Que no enfrenta encontrados sentires, ni tolera acuerdos renunciatorios. 
El pensar sigue alzándose duro entre el viento de las cosas. 
Quizá de tal comunidad algunos saldrán camaradas en el taller del pensar. 
Para que uno de ellos, sin sospecharlo, se torne maestro. 


Cuando en primavera florecen aislados narcisos, ocultos en el prado y la eglantina brilla bajo el arce...

El esplendor de lo sencillo. 
Sólo la forma conserva fisonomía. 
Pero la forma descansa en poema. 
¿A quién puede traspasar el entusiasmo como un soplo, si quiere evitar la tristeza? 
El dolor regala su fuerza salvadora donde no sospechamos. 


Cuando el viento, saltando brusco, gruñe entre la armazón de la cabaña, ya el día se pone ceñudo...

Tres peligros rondan al pensar. 
El peligro bueno, es decir, salvador, es la vecindad del poeta cantor. 
El peligro perverso, es decir, más agudo, es el propio pensar. 
El peligro malo, es decir, confusionario, es el filosofar. 


Cuando en día de verano la mariposa descansa en la flor y, con las alas juntas, se columpia en la brisa del prado...

Toda situación. de ánimo es eco del ánimo del ser, que nuestro pensar reúne en el juego del mundo. 
En el pensar, cada cosa se torna solitaria y lenta. 
En la paciencia, crece la magnanimidad. 
Quien piensa en grande, en grande debe errar. 


Cuando el arroyo montesino en la calma nocturna narra de sus caídas por los canchales...

Lo más antiguo de lo antiguo llega desde atrás a nuestro pensar, y, sin embargo, se nos adelanta. 
Por eso el pensar se detiene en la aparición de lo que fué, y es recuerdo. 
Antiguo significa: pararse a tiempo donde el pensamiento solitario de un camino de pensar se enreda en sus recodos. 
Arriesgamos el salto de la filosofía al pensar cuando hemos llegado a estar en casa en el origen del pensar. 


Cuando en las noches de invierno tempestades de nieve sacuden la cabaña, y una mañana el paisaje ha enmudecido en lo blanco...

El decirse del pensar reposaría. sólo en su esencia si se hiciera impotente para decir lo que debe quedar callado. 
Tal impotencia pondría al pensamiento ante la cosa. 
Nunca, en ninguna lengua, lo pronunciado es lo dicho. 
Que a cada vez y de repente haya un pensamiento, ¿qué asombro querría sondearlo? 


Cuando baja un repicar de campanas por las laderas del valle, donde suben despacio los rebaños...

El carácter poético del pensamiento aún está velado. 
Cuando se muestra, largo tiempo semeja la utopía de un entendimiento semipoético. 
Pero el poetizar pensante es de veras la topología del ser: 
Le dice el sitio de su esencia. 


Cuando la luz del ocaso. cayendo en el bosque de no sé dónde, dora los troncos...

Cantar y pensar son los troncos cercanos del poetizar. Crecen del ser y se alzan hasta tocar su verdad. 
Su unión hace pensar lo que de los árboles del bosque dijera Hölderlin 
“Mutuamente desconocidos permanecen, 
alzándose erguidos, los vecinos troncos.” 


Los bosques acampan.
Los arroyos caen.
Los canchales duran.
La lluvia fluye.
Las mieses esperan.
Las fuentes manan.
Los vientos moran.
La bendición medita.





(*) Martin Heidegger (1889-1976) nos presenta en 'Desde la experiencia del pensamiento' una serie de poemas y aforismos escritos en 1947, en época de recogimiento personal en la que el filósofo se refugia en su cabaña de Todtnauberg, en la Selva Negra, dos años después de que las autoridades francesas de ocupación le hubiesen retirado la venia docendi (hasta 1951) y tuviera que dejar su cátedra de filosofía.






martes, 9 de abril de 2013

...dejad de correr







...dejad de correr detrás de las cosas.




Mi cabaña se halla en lo más profundo del bosque
y cada año la maleza está mas alta.
No tengo noticia de los asuntos humanos,
sólo el ruido ocasional y distante de un leñador.
Cuando amanece remiendo mi ropa y,
a la trémula luz de la luna, releo poemas budistas.
No tengo, amigos, nada que deciros
pero, si queréis entender,
dejad de correr detrás de las cosas.


Daigu Ryôkan (1758-1831).
Maestro Zen, Calígrafo, Poeta.



lunes, 8 de abril de 2013

Cabaña y arte urbano

Singular cabaña urbana en San Francisco

Mark Reigelman: Manifest Destiny!

domingo, 7 de abril de 2013

Del nido a la cabaña




"(...) La casa-nido no es nunca joven. Podría decirse con cierta pedantería que es el lugar natural de la función de habitar. Se vuelve a ella, se sueña en volver como el pájaro vuelve al nido, como el cordero vuelve al redil. Este signo del retorno señala infinitos ensueños, porque los retornos humanos se realizan sobre el gran ritmo de la vida humana, ritmo que franquea años, que lucha por el sueño contra todas las ausencias. Sobre la imágenes relacionadas con el nido y la casa, resuena un íntimo componente de fidelidad.(...)"



Fuente: Gaston Bachelard. La Poética del Espacio. Breviarios del Fondo de Cultura Económica 




Le nid tiède et calme
Où chante l'oiseau
...
Rappelle les chansons, les charmes
Le seuil pur
De la vieille maison.


El nido tibio y en calma
Donde el pájaro canta
...
Recuerda las canciones, el encanto,
El umbral puro
De la vieja casa.

(Jean Caubère. Déserts, ed. Debresse, París, p. 25.)

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La alada
especie que yo adoro -¡está por todas partes!-
con usos y costumbres diversos, siempre ebria de vida,
se despierta y canta.

(Umberto Saba, Pájaros. Traducción esperanza Ortega en El signo del gorrión, núm. 2 1993.)



miércoles, 3 de abril de 2013

La primitividad del refugio y el bienestar del pintor Vlaminck



Maurice de Vlaminck fotografiat per Robert Denoël



Paysage avec maison



"El bienestar que experimento ante el fuego cuando el mal tiempo cunde, es todo animal. La rata en su agujero, el conejo en su madriguera, la vaca en el establo deben ser felices como yo."

(Vlaminck, Poliment, 1931, p. 52)